
Tarde tiempo en apreciar y entender la música como algo más allá del mero entretenimiento y depresión adolescente. The Pink Floyd apareció en mi vida muy temprano de la mano de mi padre, viendo junto a él películas o espiándolo cuando escuchaba sus discos… yo sin embargo me encargue estupidamente de no explorar en esos sonidos; como dije: tarde tiempo en acercarme… escuchaba sin entender, sin saber jugar.
Fue en la universidad, quizás por la predisposición que tenia a nuevas formas, el descubrimiento de la “teoría” artística. Alguien me paso un cassette con el primer disco de Floyd del lado A y en el lado B unos Early Singles… y fue mágico, llegue a mi casa, me encerré ansioso en mi cuarto, puse mi primitivo equipo de música a alto volumen y todo se materializo frente a mi… aquel sonido me hipnotizo pero sobre todo, uno nuevo para mi rudimentario oído: el teclado… el Hammond y Moog.
Mi concepción de la música cambio, la necesidad y el deseo de explorar se hicieron urgentes.
Ayer, 15 de Septiembre, murió Richard Wright tecladista de Pink Floyd. Las ondas de sus sonidos se expandirán por siempre hacia el infinito.
1 comentarios:
CHE RECOLGADO DE UNA RECONTRAPALMERA, DA ALGUNA PUTA MUESTRA DE VIDA.
UN ABRAZO FRATERNO.
BERNOHN
EL MAIL ES EL DE GMAIL.
Publicar un comentario