Se fue, y es profundo el vació que deja.
Tanto como persona, como su activo rol de editor, poeta y consejero.
José Luis fue para mi un guia, apareció en mi vida de sorpresa cuando las carreras de letras y edición de la UBA no me generaban otra cosa que no sea fastidio y decepción. La excusa una entrevista para una materia, fue una tarde calurosa en un bar de la calle corrientes... y dio cátedra. Como inspiraba ese hombre, salí de esa charla lleno de energía. Cuando me alejaba dijo: Hey pibe, a vos te gusta la poesía?... y me invito a su casa.
Y así; cada tanto nos juntábamos, a charlar, a evaluar proyectos, a conocer gente como el poeta Leonardo Flores, a ver sus novedades editoriales... siempre que me iba de su casa, luego de abrazarlo, tenia la impresión inigualable de que pese a todo, el mundo es maravilloso y de que hay que "hacer" y hacer y no parar.
Gracias José Luis!
No puedo escribir otra cosa...
Gracias.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario